google7dd1545685824157.html REFLEXIONES Y OTRAS COSAS MAS: A propósito de las elecciones parlamentarias del 26-S en Venezuela

martes, 5 de octubre de 2010

A propósito de las elecciones parlamentarias del 26-S en Venezuela

EL PROYECTO SOCIAL DE CAMBIO EN VENEZUELA: COLOQUEMOS LA CRÍTICA EN SU JUSTO LUGAR


Transcurrido varios días después de las elecciones legislativas en Venezuela, se ha dicho mucho a favor y en contra de cómo le fue electoralmente al PSUV, y de los posibles de futuros escenarios que a partir del 26 S, le espera al movimiento social de cambio que se está viviendo en la hermana república de Bolívar.

Navegando en la red (poco o ningún medio impreso he tenido la oportunidad de leer en estos últimos días), me he encontrado con cientos de artículos, reportajes, columnas de opinión etc. de todo tipo. Desde los escritos tipo panfleto, que sin el más mínimo análisis, y movidos por un sentimiento visceral, sentencian a destajo la muerte del chavismo, pasando por escritos de cuño oficialista, muchos de los cuales defienden tajantemente el éxito electoral de la revolución Bolivariana, hasta aquellos escritos que teniendo como autores a gente llamada de izquierda o simpatizante con ella, hacen toda una serie de reflexiones criticas y sustentadas, según ellos, de los posibles errores que se están cometiendo por parte el movimiento revolucionario chavista, y proponen una serie de cambios drásticos al interior del movimiento, en particular, del PSUV.

Que los enemigos - siempre por la conveniencia de un plato de lentejas - de los movimientos de cambio, en este caso del movimiento revolucionario bolivariano, se dediquen a atacarlo, tratando entre otras cosas de crear a través de sus medios de comunicación, un realidad virtual de fracaso del chavismo, vaya y venga, al fin y al cabo están pensando con el estomago unos, y otros, atrofiados por tales medios de comunicación, terminan repitiendo como loros, el discurso de los poderosos, y entonces asumen la simple, irracional y enfermiza actitud de oponerse por oponerse. Pero tanto en uno como en otro caso, lo que se está defendiendo es un proyecto político que como el capitalismo, lo único que ha producido, está produciendo y producirá, es hambre, miseria y muerte para las inmensas mayorías, y riqueza, opulencia y derroche para una cada vez mas ínfima minoría. Y la historia no de me deja mentir en este asunto.

Ahora, en cuantos a los segundos, si se debe asumir una actitud de reflexión y autocritica, para valorar concienzudamente sus análisis y aportes, buscando con ello no caer ni en triunfalismos, pero tampoco en el pesimismo y la derrota, si no en ir reconociendo que quizá las cosas no se están haciendo como es debido y entonces asumir con valor y determinación, los cambios que se requieran para el mejoramiento de un proceso que a pesar de todo, incluido sus errores, a sabido devolverle a los venezolanos y venezolanas, la esperanza y la dignidad que en otroras tiempos eran impensables.

Al respecto de las críticas que por estos días desde algún sector de la izquierda y el movimiento popular se le hacen a la revolución bolivariana, si quiero hacer una observación muy al margen de lo que en esencia pretenden decir: Me he encontrado con unos análisis muy críticos en cuanto a las fallas y errores del chavismo. Eso está bien que se hagan, pues todo lo que contribuya al mejoramiento de dicho caminar, bienvenido sea, pero si percibo en varios de ellos cierto tufo pesimista y de derrota, pues pareciera que mas allá de las fallas propias de un proceso como el que se está llevando a cabo en Venezuela, no existieran igualmente logros y avances que ayuden a mirar el futuro con esperanza.

Una de las funciones que cumplían los altares de piedra construidos por los patriarcas de nuestra fe cristiana en el Antiguo Testamento, era el de reanimar y recargar las energías de la fe y la esperanza para volver a la lucha. Volver a ellos cuando todo pareciera augurar que la presencia de Dios les había abandonado y así reafirmar la fe en el hecho de que así como Dios supo acompañar ayer al pueblo en su caminar liberador, hoy lo volvería hacer.

Igualmente hoy hay que tener siempre en mente los logros y conquista de la revolución bolivariana, para que cuando lleguen los momentos de tensión, la esperanza, el ánimo y la lucha del pueblo no decaigan. Esto es mantener el equilibrio sereno entre la critica, la autocritica y en reconocimiento de lo que se ha alcanzado hasta el momento, para no ir a caer en extremismos de ningún tipo.

Creo firmemente en que hay que hacer las criticas necesarias cuando haya que hacerlas, solo que hay que plantearlas en el momento oportuno, de una manera proactiva y en los espacios apropiados para ellos, pues de lo contrario, se está dando entre otras cosas, la oportunidad de alimentar con ellas, el morbo y la sevicia, al dar elementos que en su momento pueden usarse acríticamente y perversamente contra el mismo proceso, por parte de aquellos rabiosos enemigos del chavismo, los cuales no escatimarán la menor oportunidad de justificar sus intenciones de destruir el caminar del pueblo venezolano y sus logros alcanzados.

Sea como fuere, y centrándonos aún mas en el tema que nos ocupa, una cosa si es totalmente cierta, el 26 de septiembre, la revolución bolivariana, usando precisamente aquello de que se ufana la democracia occidental, que es el voto, logro derrotar contundentemente a toda esa jauría politiquera, empresarial y hasta religiosa, que a nivel nacional e internacional, colocó al servicio de sus perversas intenciones desestabilizadoras, sus influencia política/económicas y sus medios de comunicación escritos, televisivos, radiales y de internet, para orquestar la mas burda y sucia campaña mediática en contra del chavismo. Ahí están los datos.

El Partido Socialista Unido de Venezuela ganó la mayoría absoluta de la Asamblea Nacional Venezolana con el 60% de los votos.

Ganó voto a voto en 18 de los 24 estados del país.

Colocó 98 diputados en la asamblea, de un total de 165, lo que implica un 59,39%, logrando así la mayora absoluta (para aprobar cualquier moción se necesita un mínimo superior a la mitad más uno de los votos emitidos, ejemplo: 82+1=83 tomando como referencia los 165 escaños)
Lo anterior significa entre otras cosas, que un solo partido, el PSUV, enfrentado a 9 partidos opositores, logró 98 escaños, mientras que los tales partidos agrupados en la MUD (mesa de la unidad democrática), logra tan solo obtener 67, que si se divide entre los 9 partidos que la componen, ello nos dice que cada uno de tales partidos tan solo logro 7.444 escaños.

De los 87 circuitos, el PSUV ganó en 56 de ellos, esto es el 64% de los circuitos, mientras la oposición ganó en 30 circuitos, lo cual representa el 36%.

En votación nacional, el PSUV obtuvo 5. 422. 040 votos.
La oposición obtuvo a nivel nacional, 5. 320. 175 votos.
Se dice que tan solo es una diferencia de 100.000 votos. Pero aquí hay que tener en cuenta dos cosas:

Esta no fue una elección nacional, si no local.

A estos votos de la oposición hay que restarle 520. 514 votos que corresponden a un conjunto de otros partidos que no hacen parte de la llamada mesa de la unidad democrática, tales como el MED, los Tupamaros, Opina, Solidaridad, el PPT etc.).

En el Parlatino ganó 7 asientos, contra 5 de la oposición.

A, que de no tener ningún asiento en la Asamblea, la oposición pasó a tener 67 escaños, y que entonces ello hay que considerarlo como todo un triunfo, déjeme decir que así subiere sido un solo asambleísta que de la oposición hubiere llegado a la asamblea, igual la oposición siempre lo catalogaría como triunfo. Pero no olvidemos, primero, que en el año 2.005 y con clara pretensión de descalificar el proceso electoral, la oposición decidió retirarse (por tal razón fue que el chavismo obtuvo la mayoría plena en la Asamblea). Segundo, que en el año de 2.003, el oficialismo, llamado en ese entonces Bloque del Cambio, tenia 83 parlamentarios y la oposición, que para entonces se denominaba Bloque por la autonomía parlamentaria, contaba con 82 parlamentarios. Entonces tenemos que a partir de la última presencia de la oposición en la Asamblea, y con relación a la ultima elección parlamentaria llevada a cabo el 26 de septiembre de este año, la oposición perdió 16 escaños, al pasar de 82 a 67, mientras que el movimiento de lidera el presidente Hugo Chávez, ganó 15 asambleístas, al pasar de 83 a 98

Repito, en las elecciones del pasado 26 de septiembre, la revolución bolivariana se enfrentó no solo a la oposición venezolana, si no a la poderosa y rabiosa oposición internacional y todo su brutal poderío económico y político, y aún así los derrotó a ambos, y en su mismo terreno: las elecciones. Por eso es más que justo y saludable saber contra quien se luchó y se ganó, para no subvalorar lo realizado.

Ahora, como lo decía anteriormente, tampoco se debe caer en ingenuos y peligrosos triunfalismos.

El hecho de que el PSUV no hubiere obtenido la mayoría calificada de 105 asambleístas, y de que en varios estados hubiese sido arrasado, es un llamado de alerta a seguir trabajando mas fuertemente por depurar, mejorar y cualificar ese proceso de cambio por el cual, libre, voluntaria y soberanamente a optado la inmensa mayoría del pueblo venezolano, y mas aún con el agravante de que ciertamente la oposición tendrá como su máxima meta en la Asamblea, obstaculizar y desmontar a como de lugar, los logros y avances de la revolución bolivariana.

En este sentido encuentro elementos de critica que son comunes en la mayoría de escritos que en la internet me he encontrado, y que bien valdría la pena tenerlos en cuenta, sobre todo porque provienen de autores que militan en el movimiento popular unos y de la izquierda otros, y de sectores que están insertos en el movimiento bolivariano y que tiene porque poseer elementos de análisis para plantear lo que plantean, así no sea del todo cierto lo que dicen.

Por ejemplo, se está de acuerdo criticar la cada vez mayor separación y alejamiento entre los movimientos sociales y de base y el PSUV-gobierno, la corrupción en la administración pública, la inseguridad, las debilidades en hacer conocer pública y masivamente las acciones que en favor del pueblo venezolano, emprende el gobierno. Al respecto, existe la queja por ejemplo de que Conatel impide el fortalecimiento de los medios comunitarios y alternativos.

Otras fallas que se plantean y que se deben corregir se hallan en la equivocada política laboral del gobierno, orquestada en la burocracia del Ministerio del Poder Popular para el Trabajo, y en la imposición silenciosa de medidas neoliberales como es el efecto erosionador del salario real por parte de la alta inflación, la incapacidad para desarrollar políticas claras hacia los sectores de profesionales y hacia la clase media, la incapacidad para abordar la cuestión del poderío de la derecha en las universidades autónomas, así como lo referente al control comunicacional que la burguesía mantiene a través de los medios privados.

Igualmente se insta ha permitir un cada vez mas amplio debate democrático y participativo, a todos los niveles de la sociedad venezolana, en el PSUV, en las organizaciones populares, en las instituciones del Estado, en los consejos comunales y comunas, en los sindicatos y consejos de trabajadores, en el cual los actuales dirigentes del gobierno y del PSUV se pongan al mismo nivel del resto de ciudadanos y escuchen las opiniones, críticas, exigencias, aspiraciones populares, y a la vez permitan y abran espacios cada vez mas profundos de verdadero poder popular, de verdadera contraloría social.

Lo anterior implica entre otras cosas, una acción decidida de acabar con la burocratización que ha generado algún sector de la dirigencia del PSUV y la propia estructura del Estado, e ir depurando al movimiento revolucionario de aquellos hombre y mujeres que cual parásitos viven a la sombra de la revolución, y que no son mas que pseudorevolucinarios que lo único que buscan es seguir viviendo a expensas de asumir lo que para ellos no es mas que el cuento de la revolución, y que el día en que no puedan seguir beneficiándose de ella, no vacilaran en acabarla desde adentro.

En el movimiento cristiano latinoamericano y su producción musical, hay una canción titulada el Profeta, y que en uno de sus apartes dice: “Te encargo hoy mi pueblo para arrancar y derribar, para edificar, destruirás y plantarás”

La letra de esta canción conlleva un pensamiento que siempre debe acompañar el caminar de un pueblo que busque su libre autodeterminación y liberación: hay que de-construir, arrancar para encima de ello construir, plantar hacer de nuevo, siendo esto una de las tareas mas difíciles de enfrentar. Mas es ahí donde la critica y la autocritica vienen en nuestra ayuda, para convertirse en unas fieles compañeras que ayuden en la reorientación permanente de cualquier caminada que aspire a ser verdaderamente emancipadora y dignificadora del ser humano.

Conclusión: Ni triunfalismos, pero tampoco masoquismos que generen sentimientos de derrota, pesimismo y abandono. Al contrario, hay que seguir luchando sin descanso en pro de la construcción crítica de un movimiento social de cambio que agilice y profundice un proyecto político que como el venezolano, se ha convertido en foco generador de esperanza y dignidad para los desposeídos de toda Latinoamérica y el mundo.
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